domingo, 22 de marzo de 2009

Cucharita

:- ¿Qué se te dió por revestir las paredes?

:- Me gustan así- se abrazaba a la almohada y quedaba en posición fetal, siempre. Dormir en esta postura le traía unos dolores de espalda a veces insoportables. La cama estaba cómoda, el olor a ella y las sábanas limpias le daban suavidad. Se quedaba dormido, era inevitable. Colaborando con esto María apagó la luz y dejó el velador que estaba de su lado de la cama, con el foco de 25. Amarillo, todo. Las cortinas y las sábanas, y ellos. Del costado de Rober, en el piso, estaba la jarra con agua.

:- ¿Me pasás el agua?- silencio- ¿el agua?.

Vió como se abrazaba más fuerte a la almohada.

:- Vos querés dormir.

:- No.

:- Entonces dame el agua.

:- Primero abrazame un poco.

Se quedaron así, cucharita. La tele estaba apagada, solo el minicomponente con Black Magic Woman y el velador. Le estaba rascando atrás de la oreja, no iba a aguantar mucho tiempo despierto. Se pego más a el y lo abrazó fuerte. La tomó del brazo con que ella lo abrazaba y cerró los ojos.

:- Dormí.

:- ¿No querés agua?

:- Cht, dormí.

Darle besos en el hombro ayudaba, era más fácil que un chico. La besó un poco en los brazos hasta que sintió que no le quedaban fuerzas ni para eso y se durmió. Estaba lindo él, con la barba prolija y un trabajo. No es que el trabajo importase, pero se notaba cuando comía mejor. El departamento lo mantenía bien, le ponía ganas como si se tratase de su casa.

:- Te Quiero bobo, aunque siempre me salgas con lo mismo.

No funcionaba lo de ellos, nunca podía funcionar. No saben por qué, pero no llegaban a quererse lo suficiente, o faltaba algo más. Así desde los 19 años de él y los 16 de ella.

:- Necesito estar con vos.

Vivieron tres años juntos, se mudaron dos meses después de que Rober cumpla 24. Habían pasado seis años ya desde la fallida experiencia pero ninguno había hecho nada con su vida, estaban moderadamente bien, ambos. María tenía un novio, un tipo importante de una productora de un barrio bien de la ciudad más bien de este país. Era un novio y ya, la hacía feliz como todos los novios hacen felices a las novias felices. Trabajaba con él, en la productora. Rober tuvo un par de errores, solo eso.

A la mañana el desayuno con la mesita. Café con leche y cuatro tostados. También el vaso de exprimido de naranja. Estaba a una hora de salir para el trabajo cuando la despertó. Un beso.

:- Hola- lo miraba con cara de culpa.

:- No hagas cara de nada, hoy te dejo las llaves. ¿Estás bien?

:- Si- dormida.

:- Bueno, dejame ponerte las almohadas atrás de la cabeza... a ver...

:- Gracias- brazos en jarra atrás del cuello, beso.

Se puso cómoda en el sillón de almohadas y él se recostó en su hombro, con la cámara colgándole del cuello. Control remoto, Cinecanal. Belleza Americana a las 8 de la mañana. Cerró los ojos.

:- ¿Te vas a quedar dormido?

:- No, estoy cómodo.

:- Para estar así no te levantés una hora antes a prepararme el desayuno.

:- A vos te gusta.

:- Si.

:- ¿Entonces?

:- Es que me da culpa, ja- sonríe.

:- Naba- con un beso en el cachete.

:- Gracias.

:- ¿Por?- dormido.

:- Por el desayuno, pavo.